Colaboración de Manuel Martín-Vivaldi: “A contracorriente”

Mi impresora Canon Pixma ip2200 había decidido pararse con un mensaje que parecía indicar un fallo lógico por el uso de cartuchos de tinta: “el dispositivo de absorción de tinta sobrante está lleno”.

Servicios técnicos preguntados, búsqueda de ayudas de manual de instrucciones, o en la web me indican que no es una avería que tenga solución programada. Pienso entonces en que lo que esté programada sea la obsolescencia del producto.

Ya había leído que con frecuencia las impresoras están preparadas para estropearse tras un nivel concreto de uso, y me pregunto si al ser el problema de saturación de tinta escapada podrá arreglarse limpiándola. Quité la esponja efectivamente llena de tinta, limpié los fondos de la impresora y a pesar de estar ya todo limpio seguía con la misma historia

Acudí esta tarde a Víctor de Documedia, él sabe que la irracionalidad me cabrea, yo sé que me va a explicar con sinceridad lo que sabe del tema y si puede me va a ayudar a resolverlo. Aunque discutimos un poco sobre si esto es obsolescencia programada o no y si es lógico que suceda, me busca la solución, no hay más que “resetear” la impresora pues duda que una impresora barata tenga un sensor de niveles de tinta…, probablemente sólo sea un contador de páginas que estima cuándo debe pararse… sólo hay que buscar en algún blog cómo se resetea, efectivamente localiza una receta de la web para hacerlo, ¡que funciona!, y la impresora imprime con la misma calidad de siempre!.

Luego he visto más recetas, a cuál más ridícula (diversas combinaciones de alternancia de presionar botón de encendido, con o sin retirada del cable de electricidad), en definitiva formas de volver loca a la memoria macabra del aparato para que no recuerde si ha superado el nº de páginas que está autorizada a imprimir por el precio barato con que la venden (si no contamos lo que cuestan los cartuchos, que por cierto vienen rellenos de aire, no de tinta, no sé si habéis abierto alguno, ¡yo sí!).

No soporto que me obliguen a tirar lo que aún puede funcionar. Aunque sea tan barata que no “merezca la pena” arreglarla (por el precio), lo prefiero con tal de no tener que generar este tipo de basura que se come al mundo, hay que salir de la condena del material “de un solo uso”, cobradnos por arreglar los aparatos y que ese sea vuestro negocio, no nos obliguéis a reemplazar y tirar.

Gracias Víctor por ayudarme (además sin cobrarme) a evitar entrar en ese juego sucio. Si a esto no le podemos llamar obsolescencia programada será en todo caso porque no hay ninguna pieza del aparato que realmente haya quedado obsoleta, todas siguen sirviendo, no han calculado su resistencia para que realmente ninguna se rompa, no hace falta, en la informática es más fácil, basta con indicarle al aparato en sus archivos de funcionamiento cuándo debe pararse, o no actualizar las versiones de los controladores a las nuevas versiones de los sistemas operativos que nos llevan a la carrera…

Manuel Martín-Vivaldi